DENTICION: MITOS, LEYENDAS Y REALIDADES

La dentición es el gran comodín para explicar los síntomas de los niños, se le atribuye fiebre, diarrea, falta de apetito, malas noches, bajada de defensas… es el enemigo público número uno. Todos los niños dentan, es cierto que unos ni se enteran y para otros es un calvario, pero, ¿realmente esto es así? ¿hay tratamientos / remedios para aliviar los síntomas?, dentar tarde o pronto, ¿es un problema?, ¿desde cuándo hay que lavar los dientes?, ¿cuántos dientes tenemos?. Todo esto son preguntas que nos hacemos en relación a la dentición, con el siguiente artículo vamos a intentar responderlas y al mismo tiempo desmontar mitos que existen en relación a ella.
La dentición temporal o de leche está formada por 20 piezas dentales, 10 piezas en cada arcada, 4 incisivos, 2 caninos y 4 molares.
La cronología de la erupción es variable de unos niños a otros, pero generalmente se inicia hacia los 6 meses y se completa entre los 2 y 3 años. Suelen salir primero los incisivos, luego los primeros molares, caninos y finalmente los segundos molares. Os mostramos en la siguiente imagen las piezas de la dentición temporal así como su cronología.

La dentición permanente o definitiva se inicia con la erupción del molar de los 6 años, momento en el que empieza el recambio de la dentición temporal por la definitiva. Ese molar de 6 años junto a los molares de 12 años y la muela del juicio a partir de los 18 años son definitivas desde el momento que erupcionan.

Esa cronología en la erupción es muy variable entre niños y me atrevería a decir entre familias. Hay niños que dentan a los 4 meses y otros que su primer diente asoma a partir del año sin que esta diferencia indique ni patología ni adelanto en habilidades motoras o de otra índole. Tampoco los clásicos calendarios de erupción dental son la norma, hay niños que erupcionan primero los incisivos de la arcada superior en lugar de los de la arcada inferior.
Un apunte, a los 4 meses es normal la exploración oral de los objetos, los bebes se meten la mano y todos los objetos que les ofrecemos, los chupan o muerden, sin que ello indique que pronto saldrán los dientes, lógicamente tienen babeo porque todo lo que entra en la boca estimula la salivación.
Primer mito: “si babea están saliendo los dientes”, pues no, puede ser la fase oral o el niño puede tener una faringitis y no querer tragar para evitar el dolor.
¿La dentición duele? El umbral de dolor es muy variable de unas personas a otras. Es como preguntar: ¿la menstruación duele? Pues depende de con quien hables. Hay niños que no tienen ningún dolor y otros realmente lo pasan mal.
Si el dolor es intenso y el bebe está molesto y con algo de fiebre recomiendo descartar otra patología principalmente una otitis antes de atribuir los síntomas exclusivamente a los dientes.
Segundo mito: “los dientes siempre dan dolor y fiebre”, pues no necesariamente.
Otro tema, que analgesia les damos. ¿Paracetamol, Ibuprofeno…? Como analgésico y antes del año siempre paracetamol. Si este no es efectivo en 2ª línea el ibuprofeno.
Tercer mito: “restregar el paracetamol por las encías les calma”. Les calma el masaje que hacéis, es decir que si restriegas agua fresca o manzanilla sería lo mismo. Respecto a mordedores frescos, se pueden dar y hay niños que les alivia porque el frío crea una ligera anestesia, pero muchos los rechazan. Podéis darle también una gasa o muselina tras ponerla en la nevera para que la chupe.
¿Puedo poner algún gel en las encías? Se pueden aplicar geles con ácido hialurónico, manzanilla u otras plantas con efecto astringente, calmante o antiinflamatorio, pero nunca poner anestésico local tipo benzocaína, puede ser peligroso. Podéis poner la crema en la nevera y así conseguís también el efecto del frío como anestésico.
Respecto a los famosos collares, ya sé que hay papas que les atribuís propiedades mágicas, pero ni hay estudios científicos que lo confirmen y primordial, pueden ser peligrosos, ahogamiento tanto por el propio collar como por desprenderse alguna cuenta y el niño tragarla.
De hecho en España hay comunidades autónomas donde está prohibida su venta. Yo no los recomiendo, de hecho no se venden en farmacias.
¿Hay que lavarles los dientes? Los dentistas recomiendan limpiar las encías incluso sin dientes y con los primeros dientes usar ya cepillos adaptados, como por ejemplo los que se comercializan en forma de dedo de guante.
En mi experiencia es difícil en un niño con edema de la encía por erupción dental realizar estas maniobras, mi gran recomendación es no darle cosas dulces, no me refiero a sacarosa, sino evitar los zumos que llevan fructosa, la miel o el consumo nocturno excesivo de leche.
Aquí tenemos la polémica: “lactancia materna y caries dental”. No está demostrada esta relación causa efecto en niños que persiste la ingesta de leche materna a demanda por la noche pasados los 6-8 meses, pero los dentistas y con razón os van a recomendar tanto a los que toman pecho como a los que toman biberón cada 3 horas por la noche pasada esa edad (cuando ya no es normal mantener esta ingesta), que intentéis limpiar los dientes tras la toma. En estas horas nocturnas el pH de la saliva no nos protege como por el día de las posibles caries.
Respecto a cuando crear el hábito de lavarse los dientes, creo que a partir de los 2 años-2 años y medio es buena edad para que los niños se inicien en el uso del cepillo y la pasta dental, empezando con la limpieza antes de acostarse hasta crear un hábito y luego generalizarlo a cada vez que coman. No dejéis que solamente se cepillen ellos, tenéis que repasar y corregir el cepillado y éste debe durar si es posible 2 minutos para que dé tiempo a hacerlo bien y extenso, cepillando además de los dientes la lengua.
Respecto a la pasta, se usa con flúor. Aunque durante muchos años hemos dicho que hasta los 4 años no, ahora los dentistas recomiendan la pasta con concentración de flúor 1000-1500 ppm, igual que la nuestra, pero con poca cantidad de pasta como el tamaño de un grano de arroz.
Cuarto mito: ¿los dientes bajan las defensas y enferman a los niños?
No disminuyen ni los neutrófilos ni los linfocitos ni las inmunoglobulinas.
El catarro puede afectar a un niño que está dentando o que no, el catarro afecta más entre el año y los 2 años, así es que coincidirá al catarro con alguna erupción dental.
Respecto a la diarrea, es posible que la ingesta de babas o exceso de salivación pueda hacer que las deposiciones sean más blandas pero nunca una gastroenteritis en sí. Generalmente lo que harán es el mismo número de deposiciones, pero más blandas y algo más ácidas, motivo por el cual notaréis la zona perineal o del pañal más enrojecida de los habitual.
¿Es normal que un bebe nazca con dientes? No y de hecho hay que quitarlos porque son defectuosos y pueden caer, con el riesgo de atragantamiento.
¿Puede faltar alguna pieza dental de los 20 temporales? Si y también haber de más, el pediatra una vez lo detecte os remitirá al odontopediatra para seguimiento.
¿Las caries se pueden prevenir? ¿Hay que tratar las caries de leche? Respecto a la prevención es muy importante los hábitos alimentarios y la higiene.
Quinto mito: las caries son hereditarias. No es así. Podemos prevenirlas.
Sexto mito: las caries de leche no se tratan porque los dientes se tienen que cambiar. Mi opinión y las de los odontopediatras es que esto no es así, se deben tratar. En realidad es un foco infeccioso. Es cierto que si el diente esta a punto de caer y es una caries superficial es posible que el propio dentista os diga de esperar. Tenéis que seguir sus pautas.
La odontopediatría está financiada parcialmente por el sistema público de salud lo cual es un problema para las finanzas de algunas familias el hecho de tener que empastar un diente de leche, lo sé, pero no por ello no debemos dejar de decir que es lo más recomendable.
El chupete y el biberón, ¿hasta cuándo no deforman los dientes?
A partir del año debemos empezar a ir bajando el uso de ambos.
En mi experiencia es más fácil retirar el biberón que el chupete. El uso de biberón puede favorecer las caries, recordar que la leche tiene lactosa que es un azúcar. Hay que intentar dar la leche con vaso o en algunos niños pasar por el uso de pajita como transición, siempre bajo supervisión.
Hay relación entre el uso prolongado del chupete y la alteración de la mordida o cierre de la boca, fundamentalmente si ese uso es más allá de los 3-4 años.
Por descontado jamás mojaremos el chupete en miel, azúcar o similares.
A los 3 años debemos decir adiós al chupete si es que no hemos podido antes y al biberón 1 año antes.
La succión del pulgar también puede alterar la mordida, pocas cosas son efectivas para retirar este hábito, a veces lo único que queda es que se haga mayor y tratar las consecuencias, quizás el dentista con una charla a los 6-7 años pueda convencerles, ¡suerte! ?
¿Cuándo tenemos que ir al dentista?
Los odontopediatrías recomiendan desde antes de la erupción dental, pero seamos prácticos: no es posible.
Mi recomendación es a partir de que el niño colabora y se sienta en la silla del dentista, a partir de los 3-4 años aunque no tenga patología es bueno que se familiarice el niño con el dentista y su revisión, llegado el momento de precisar una intervención terapéutica ya lo conoce y su confianza ayudará a poder realizar el tratamiento mejor.
Si en las revisiones el pediatra detecta cualquier alteración os lo hará saber y se visitará al odontopediatría cuando sea necesario.
A los 6 años la visita es fundamental para aplicar flúor en esos famosos molares definitivos.
Espero haber resuelto las dudas más frecuentes.
Podéis consultar también la página web de la sociedad española de odontopediatría-odontología pediátrica
www.odontologiapediatrica.com
¡Feliz dentición!

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